Honduras avanza hacia un ecosistema de pagos donde conviven efectivo y soluciones digitales

Tegucigalpa, 21 de septiembre de 2026. La transformación digital está modificando la manera en que los hondureños realizan pagos y administran su dinero, pero las cifras muestran que el efectivo está lejos de desaparecer. Al cierre de 2025, la emisión monetaria tuvo un incremento de 16.5% respecto a 2024, de acuerdo con cifras del Banco Central de Honduras (BCH). Esto demuestra cómo el efectivo desempeña un papel crucial y predominante en las transacciones diarias en Honduras, principalmente dado por una baja inclusión financiera, una alta informalidad económica entre otros factores.

La forma de pagar en Honduras está cambiando, pero no a un solo ritmo. Mientras las transferencias electrónicas y otras soluciones digitales ganan espacio en el sistema financiero, el efectivo continúa desempeñando un papel relevante en la actividad económica. Los datos más recientes del BCH muestran que los principales sistemas de pago del país movilizaron en 2025 un volumen equivalente a 11.5 veces el PIB, reflejo de la creciente importancia de la infraestructura de pagos y de la coexistencia de distintos medios para realizar transacciones.

El escenario también está marcado por la alta incidencia del trabajo por cuenta propia dentro de la estructura del mercado laboral. Dicha realidad consolida al efectivo como un pilar de la actividad económica, sobre todo para pequeños comercios, trabajadores independientes y sectores que dependen de liquidez inmediata para funcionar. 

La evolución de los medios digitales de pago no significa que el efectivo haya perdido su función. Por el contrario, los datos sobre circulación monetaria muestran que continúa siendo parte fundamental de la dinámica económica del país.

“La evolución de los medios de pago no supone la desaparición del efectivo. En Honduras estamos viendo la consolidación de un ecosistema en el que conviven diferentes alternativas, de acuerdo con las necesidades de las personas y los comercios”, indicó Francisco Jared Galeano, director General de Prosegur Cash en Honduras.

El efectivo ofrece características que siguen siendo relevantes para determinados segmentos: disponibilidad inmediata, facilidad de uso y la posibilidad de realizar transacciones sin depender de una conexión a internet, un dispositivo electrónico o una plataforma determinada.

En este contexto, la gestión y distribución del efectivo adquieren un papel relevante dentro de la infraestructura financiera. Los billetes y monedas deben estar disponibles en los puntos donde las personas y los negocios los necesitan, desde comercios y empresas hasta cajeros automáticos y entidades financieras.

Para Prosegur Cash, esta dinámica forma parte de la evolución de la industria de gestión de efectivo: acompañar el crecimiento de los pagos digitales mientras se garantiza que el efectivo continúe circulando de forma eficiente y segura allí donde mantiene una función económica.

“El futuro de los pagos será cada vez más diverso. Las personas utilizarán el medio que mejor responda a cada situación, y por eso la gestión del efectivo seguirá siendo necesaria mientras éste continúe formando parte de las decisiones de pago de hogares, comercios y empresas”, aseguró Galeano.

La evidencia disponible apunta así hacia un escenario de convivencia entre efectivo y soluciones digitales, en lugar de una sustitución inmediata. En Honduras, el crecimiento de la circulación monetaria y la expansión de los pagos digitales forman parte de una misma transformación: la construcción de un sistema de pagos más diverso, accesible y adaptado a las distintas realidades económicas del país.